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La interpretación de los colores en los exámenes diagnósticos de optometría y oftalmología

La interpretación de los colores en los exámenes diagnósticos de optometría y oftalmología

Por Marco Aurelio Torres Segura · 22 Sep 2026

Los avances tecnológicos en optometría y oftalmología han permitido incorporar equipos diagnósticos capaces de representar estructuras y parámetros fisiológicos mediante mapas cromáticos. Sistemas como la tomografía corneal Pentacam, la topografía corneal, la tomografía de coherencia óptica (OCT), la campimetría computarizada y otros métodos de diagnóstico utilizan diferentes escalas de color para facilitar la identificación visual de variaciones anatómicas, ópticas y funcionales. Convierten los datos numéricos obtenidos en mapas codificados por colores para que el profesional pueda reconocer rápidamente patrones espaciales y detectar zonas que se apartan de lo esperado.

La interpretación de estos colores constituye una herramienta de apoyo para el profesional, pero no debe considerarse un método diagnóstico aislado. El significado de cada color depende del parámetro estudiado, de la escala utilizada, de los valores numéricos, de la base normativa del equipo y del contexto clínico del paciente. Por esta razón, la lectura correcta de un examen requiere integrar información cualitativa y cuantitativa.

La incorporación de tecnologías de diagnóstico por imágenes ha transformado la práctica clínica de la optometría y la oftalmología. Actualmente, muchos equipos convierten información anatómica, geométrica, óptica o funcional en representaciones gráficas que utilizan diferentes colores para facilitar la identificación de cambios.

El color permite al profesional visualizar rápidamente diferencias entre regiones. Sin embargo, existe un riesgo frecuente: interpretar directamente el color como si fuera el diagnóstico.

Un mapa rojo, amarillo, verde o azul no debe interpretarse de manera independiente. Cada sistema posee una escala propia y puede utilizar diferentes convenciones cromáticas.

La escala cromática ayuda a identificar regiones que se encuentran por encima o por debajo de la referencia seleccionada.

Por esta razón, el principio fundamental debe ser: el color orienta; el valor cuantitativo confirma; el patrón contextualiza y la evaluación clínica establece la interpretación.

La utilización de colores responde principalmente a una necesidad de representación visual.

Los equipos diagnósticos pueden manejar miles de datos y colores correspondientes a:

  • Espesor.
  • Curvatura.
  • Elevación.
  • Potencia óptica.
  • Reflectividad.
  • Densidad.
  • Sensibilidad.
  • Grosor de capas.
  • Distribución espacial.
  • Diferencias respecto de una población normativa.

Representar cada dato únicamente mediante números dificultaría la identificación inmediata de patrones y el mapa cromático permite transformar esos datos en una representación espacial de interpretación que facilita la identificación de zonas que requieren una revisión más detallada.

Uno de los conceptos más importantes para la formación clínica es que no existe una equivalencia universal entre color y diagnóstico.

Aunque muchas representaciones utilizan una lógica semejante:

  • Verdes: suelen representar valores cercanos al rango de referencia del mapa.
  • Azules: generalmente corresponden a valores relativamente menores en determinadas variables.
  • Rojos: generalmente corresponden a valores relativamente mayores.
  • Amarillos: valores intermedios.

Esta relación puede cambiar según:

  • El equipo.
  • El fabricante.
  • El tipo de examen.
  • El parámetro estudiado.
  • La escala seleccionada.
  • El rango de medición.
  • La configuración del mapa.

En córnea se proporciona información tridimensional con base en los colores, permitiendo analizar diferentes variables. Los mapas de curvatura utilizan colores para representar cambios en la curvatura de la superficie corneal. Las zonas de mayor poder o curvatura pueden aparecer hacia el extremo cálido de la escala (rojo) y las zonas de menor poder hacia el extremo frío (azul).

Los mapas de elevación comparan la superficie corneal con una superficie de referencia y la escala cromática ayuda a identificar regiones que se encuentran por encima o por debajo de la referencia seleccionada.

La paquimetría permite estudiar el espesor corneal y el color en este caso es una representación del dato y no el dato en sí mismo.

Evaluación ocular mediante equipo diagnóstico

La topografía corneal representa principalmente la distribución de la curvatura de la superficie corneal. La evaluación del patrón puede ser incluso más importante que la observación aislada de un determinado color.

La tomografía de coherencia óptica permite estudiar diferentes tejidos oculares mediante imágenes de alta resolución.

En los informes OCT pueden utilizarse colores para diferenciar capas anatómicas, representar espesores, comparar valores individuales con bases normativas y señalar valores fuera de determinados intervalos estadísticos.

En algunos informes, las categorías cromáticas pueden utilizarse para diferenciar valores dentro o fuera de determinados rangos normativos. Un color fuera del rango esperado debe conducir a una revisión del dato y de la imagen, no a un diagnóstico automático.

La campimetría utiliza diferentes representaciones gráficas para estudiar la sensibilidad visual. Los resultados pueden presentarse mediante escalas de grises y mapas numéricos, por lo que las representaciones cromáticas permiten identificar rápidamente áreas con sensibilidad reducida. Por tanto, nuevamente el color es diferente al diagnóstico.

En la retinografía o procesamiento de imágenes de la retina, el color puede tener una función diferente. En una retinografía convencional, los colores corresponden principalmente a las características ópticas y anatómicas del tejido fotografiado. En cambio, en sistemas de análisis automatizado o imágenes procesadas, los colores pueden utilizarse para representar:

  • Segmentaciones.
  • Áreas de interés.
  • Espesor.
  • Flujo.
  • Densidad.
  • Alteraciones detectadas por algoritmos.

Es indispensable conocer qué variable está representando cada color.

El problema de interpretar únicamente el color

Uno de los errores más frecuentes en la práctica consiste en observar un mapa y emitir una conclusión inmediata. El color es una representación, no el diagnóstico.

Ejemplo: "Está rojo, por lo tanto pensar que está alterado."

Esta interpretación puede ser incorrecta.

Un color determinado solamente adquiere significado cuando se conoce:

  • ¿Qué mide el mapa? Curvatura, elevación, espesor, sensibilidad, densidad u otra variable
  • ¿Cuál es la escala? En dioptrías, micras, decibelios, micrómetros, porcentajes, etc.
  • ¿Cuál es el rango? Un color puede representar diferentes valores dependiendo del intervalo utilizado
  • ¿Dónde está localizada la alteración? La localización puede ser clínicamente relevante
  • ¿Qué patrón presenta? La distribución espacial puede aportar información fundamental
  • ¿Qué dicen los valores numéricos? Los números permiten cuantificar la observación
  • ¿Qué dicen los índices? Los índices integran diferentes variables y pueden ayudar a establecer niveles de riesgo
  • ¿Cuál es la historia clínica? El examen complementario debe interpretarse dentro del contexto del paciente

El color como lenguaje diagnóstico

Los mapas cromáticos pueden entenderse como un lenguaje visual. Sin embargo, para interpretar correctamente ese lenguaje es necesario conocer tres elementos:

Código cromático + variable medida + escala cuantitativa.

Por lo tanto, el color no es el resultado; es el lenguaje visual del resultado. El profesional debe conocer qué variable está codificando, cuál es la escala y cuál es la referencia antes de sacar una conclusión clínica.

La creciente disponibilidad de equipos diagnósticos hace necesario fortalecer la formación en interpretación de datos.

Profesional analizando mapas cromáticos de un examen ocular

El profesional no debe limitarse a reconocer colores. Debe comprender:

  • Principios físicos del examen.
  • Variables medidas.
  • Procesamiento matemático.
  • Escalas.
  • Bases normativas.
  • Limitaciones del instrumento.
  • Artefactos.
  • Calidad de adquisición.
  • Repetibilidad.
  • Sensibilidad y especificidad cuando estén disponibles.
  • Correlación clínica.

La tecnología aporta información; la interpretación clínica requiere conocimiento.

Conclusión

Los mapas cromáticos constituyen una herramienta fundamental en la moderna evaluación diagnóstica de la salud visual. Pentacam, topografía corneal, OCT, campimetría y otros sistemas utilizan representaciones mediante colores para transformar grandes cantidades de información en imágenes de fácil lectura.

No obstante, el color debe entenderse como una herramienta de representación y orientación, no como un diagnóstico independiente.

La interpretación adecuada requiere integrar:

Mapa + escala + valores numéricos + patrón + índices + calidad del examen + historia clínica.

En consecuencia, la educación en salud visual debe evolucionar desde la simple identificación de colores hacia una lectura cuantitativa, crítica e integrada de los exámenes diagnósticos.

El verdadero valor de la tecnología no está únicamente en producir imágenes más coloridas, sino en permitir que el profesional transforme datos complejos en información clínicamente útil para la toma de decisiones.

Bibliografía

  1. American Academy of Ophthalmology. Preferred Practice Pattern® Guidelines.
  2. American Optometric Association. Clinical practice and diagnostic guidelines.
Marco Aurelio Torres Segura, OD.

Marco Aurelio Torres Segura, OD.

Coordinador Académico CAMPLUS

Director científico Laboratorio Óptico Visualizamos

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